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ENTREVISTA


"Las lentillas corneales pueden ser una
buena alternativa, pero la cirugía láser
da más libertad de movimiento"

Dr. Pedro Fernández de la Fuente, Presidente de la Sociedad
Ergoftalmológica Española

"ES IMPRESCINDIBLE QUE
EL DEPORTISTA CONOZCA
LAS POSIBLES ALTERACIONES
OCULARES QUE
PADEZCA, ASÍ COMO
LOS DEPORTES
PARA LOS QUE NO ES APTO
POR CORRER MAYOR RIESGO"

Acaba de concluir en Madrid el 86ª Congreso de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO). Según datos de esta sociedad, la cuarta parte de las 72.000 personas que sufren traumatismos oculares cada año se lesionan debido a la práctica deportiva. Las estadísticas aumentan hasta cerca del 50% en el caso de los niños. Una correcta información y protección adecuada evitarían el 90% de estos incidentes.

¿Están los deportistas más expuestos a posibles lesiones oculares? ¿Por qué?
Mucho más. El ojo está poco protegido, solamente por los huesos de la órbita, y por delante únicamente por los párpados, partes blandas poco resistentes a los traumatismos. Esto hace que en el deporte sean frecuentes las fracturas óseas. El peligro es mayor si existen alteraciones palpebrales o mal funcionamiento de los reflejos de cierre palpebral.

¿Existen datos al respecto?
En España carecemos de estándares propios. Tenemos que recurrir a estadísticas extranjeras, especialmente norteamericanas. El 75% de los accidentes en el deporte afectan a personas menores de 25 años y un 8% a niños menores de 8 años.

¿Qué deporte causa el mayor número de lesiones en los ojos?
En España hay aproximadamente seis millones de personas federadas y se calcula que aproximadamente doce millones practican diferentes deportes. Estadísticamente el deporte que mayor número de lesiones produce es el fútbol, 39%, que es también el que más se practica, no solamente por impacto del balón, sino por choques de cabeza o brazos de otros jugadores, caídas, etc., provocando heridas de los párpados, dislaceraciones y fracturas óseas o lesiones del globo ocular propiamente dicho. En segundo lugar están los deportes de raqueta con un 27%. Hay que tener en cuenta que la pelota va impulsada a una velocidad de hasta 145 km/hora.

¿Qué otros deportes están asociados a lesiones en los ojos?
Además de los citados, el hockey, el esquí, pelota, lucha libre, judo... La radiación solar es también causa frecuente de alteraciones oculares.

¿El hecho de practicar algún deporte hace que el deportista sea más susceptible de sufrir daños severos ante cualquier movimiento brusco o un traumatismo?
El peligro para el ojo es mayor en algunos deportes más violentos, con contacto corporal o que exigen movimientos bruscos o con mayor peligro de traumatismos.
Estos deportes están contraindicados en personas con predisposición al desprendimiento de retina, por posibles alteraciones vitreo-retinarias, o en personas operadas con cirugía de retina, córnea o cataratas.

¿Tienen más posibilidades de sufrirlas los que practican deportes de invierno que aquellos que entrenan al aire libre? ¿Son algunas más graves que otras?
Las lesiones no son más frecuentes en los deportes de invierno, aunque suelen ser graves. A las contusiones o fracturas habría que sumar las lesiones actínicas provocadas por la radiación solar.

Las estadísticas hablan...

Según diversos estudios, un jugador de fútbol tiene una probabilidad de 50 de sufrir una lesión ocular en una carrera de ocho años. El baloncesto es la principal causa de lesiones oculares deportivas entre los 15 y los 24 años en Estados Unidos. Cada año se producen en la NBA aproximadamente 50 lesiones oculares de gravedad. Las posibilidades de un traumatismo en el ojo son de 1 entre 10.
El deporte de raqueta más peligroso de todos es el squash. Se calcula que la tasa promedio de lesiones varía entre 3,7 y 8,8 lesiones por cada 100 jugadores por año y hay de 5 a 9,5 lesiones por cada 100.000 partidos competitivos. A 230 km por hora puede desplazarse una pelota de squash o de frontón. Por eso la gravedad de las lesiones en los deportes que utilizan pelotas pequeñas a gran velocidad es también mayor. El 10% son permanentes y en todas se requiere intervención hospitalaria, destaca el Dr. De la Fuente.

¿Cómo puede protegerse el deportista de lesiones en los ojos?
En primer lugar es importante el conocimiento del riesgo. Es imprescindible que el deportista conozca también las posibles alteraciones oculares que padezca, así como los deportes para los que no es apto por correr mayor riesgo, por ejemplo, por posibles alteraciones en la retina en la miopía después de tratamientos o intervenciones quirúrgicas en el aparato de la visión, o por ejemplo, para algunos deportes el llamado vector negativo: cuando el ojo sobresale por fuera del plano anterior de la órbita. Por ello es muy recomendable que antes de practicar un deporte la persona sea explorada y aconsejada por un oftalmólogo.
Los sistemas de protección son específicos para cada deporte y consistirán en rejillas, o gafas de materiales resistentes con cristales de policarbonato que ofrezcan buena ventilación. Las lentillas corneales, en general, no protegen, pero pueden sustituir a la corrección en la gafa. Para muchos deportes son imprescindibles gafas con filtros solares antiactínicos.

¿Deben usar diferente protección niños y adultos?
La protección está más en relación con el tipo de deporte que con la edad.

¿Cuáles son las lesiones más comunes?
Las lesiones más comunes son las erosiones corneales, los cuerpos extraños o las queratoconjuntivitis actínícas; y las más graves, las heridas perforantes, las contusiones cerradas del globo ocular, las fracturas de la órbita, y la ruptura por estallido del globo ocular.

¿Ante que síntomas hay que acudir al especialista?
Siempre que se sienta algo anormal, pero especialmente dolor, enrojecimiento del globo
ocular, cuerpos flotantes o pérdida de visión.

¿Modificar el reglamento?

La incorporación de protección adecuada en el reglamento evitaría muchas lesiones, aseguran los oftalmólogos. Un estudio realizado en Canadá reveló que antes de instaurar las actuales medidas de protección que tienen que seguir los jugadores de hockey sobre hielo, el 70% de los jugadores de este deporte había sufrido algún traumatismo ocular severo y el 15% de ellos había derivado en pérdida de visión. La seguridad también ahorra dinero al Estado. Tras la obligación de utilizar máscaras en Estados Unidos (2007) se calcula que se produce un ahorro de 10 millones de dólares al año al prevenir cerca de 70.000 lesiones oculares y faciales.

LOS RAYOS ULTRAVIOLETA
Otro de los peligros de la práctica deportiva para los ojos es la exposición prolongada a los rayos ultravioleta, comenta el profesor De la Fuente. Estas lesiones son más comunes en deportes tales como esquí en la nieve, esquí acuático y otros deportes acuáticos. Entre los síntomas figuran dolor, fotosensibilidad, rojez y sensación de cuerpo extraño. La retinopatía solar se produce al mirar prolongadamente al sol. El síntoma primario es una reducción de la agudeza visual. Un estudio publicado el pasado mes de mayo en la revista Scottish Medical Journal señalaba que “las gafas de sol son frecuentemente despreciadas como protectores pero los ojos son fácilmente afectados por la radiación ultravioleta y deberían ser llevadas por esquiadores, montañistas e incluso aquellos involucrados en deportes acuáticos”.

Los oftalmólogos recomiendan utilizar gafas adecuadas a cada deporte, realizar revisiones periódicas de la vista y extremar las precauciones en el caso de personas con defectos de refracción o que hayan sido operadas recientemente.

Intervenciones quirúrgicas
¿Se realiza algún tipo de prueba previa antes de cualquier intervención?
Antes de cualquier intervención es imprescindible una exploración exhaustiva del aparato ocular, así como una exploración general como previa a la anestesia y una analítica para descartar alteraciones generales del organismo.

Sin duda, eliminar las dioptrías mediante técnicas de láser es una opción muy interesante para un deportista. ¿Qué garantías ofrece?
La cirugía mediante Láser Excimer es un excelente método para hacer desaparecer los defectos refractivos. Su seguridad y exactitud son cada vez mayores, pero debe de estar correctamente indicada, para lo que es esencial una exploración oftalmológica completa. Esto no quiere decir que no puedan aparecer complicaciones, que deberán ser tratadas convenientemente, como sucede con toda cirugía.

¿Hay alguna contraindicación?
Sí hay contraindicaciones, por ejemplo, alteraciones corneales, espesor corneal menor de lo normal -de acuerdo con el número de dioptrías a tratar-, enfermedades agudas del ojo o determinadas enfermedades crónicas que afecten incluso los párpados.

¿Hace falta un periodo largo de descanso?
La recuperación después de las intervenciones de cirugía refractiva con Láser Excimer es bastante rápida, pero requiere algunas semanas hasta conseguir la curación, tiempo en que se podrá hacer vida normal pero con restricciones. En los primeros días es necesario el reposo visual y portar gafas protectoras con filtro ultravioleta.

¿La agudeza visual se recupera al 100%?
La recuperación de la visión está en relación con la que hubiera existido previamente a la corrección óptica. Sin embargo, en ciertos casos que pueden tener otras ventajas con la cirugía, la agudeza visual puede ser algo menor después de ella. Será el oftalmólogo en cada caso el que deba aconsejar e informar convenientemente.

¿Existe algún efecto secundario?
Los efectos secundarios en la cirugía con Láser Excimer suelen ser pasajeros, y pueden consistir en visión de halos, sobre todo de noche, o deslumbramiento.

¿ Es más recomendable para un deportista la implantación de lentes intraoculares? ¿Más que la cirugía láser?
Las lentes intraoculares implantadas en el interior del ojo pueden ser una buena alternativa a la cirugía Láser, especialmente en la actualidad que existen lentes fáquicas tóricas, es decir, que se implantan sin extraer el cristalino y que compensan también el astigmatismo. Pero es imprescindible introducirlas dentro del globo ocular y en mi criterio tienen un riesgo superior. Además con Láser Excimer es más fácil el practicar un retoque, si el resultado no fuera del todo el apetecido.
De cara al deportista, las lentillas coneales pueden ser una buena alternativa, pero la cirugía láser da más libertad de movimiento.

La implantación de lentes intraoculares es una intervención quirúrgica. ¿En qué consiste?
Se trata indudablemente de una intervención quirúrgica que consiste en calcular el poder óptico de la lente a implantar y con una incisión relativamente pequeña introducir y colocar la lente delante o detrás del iris, es decir, de la pupila. Es preciso después cerrar la incisión y practicar un tratamiento postoperatorio y posterior vigilancia periódica a largo plazo.

¿Qué riesgos conlleva?
Conlleva los riesgos de las intervenciones quirúrgicas, especialmente profilaxis de la infección intra o postoperatoria, intolerancia de la lente, aumento de la tensión intraocular... Es preciso sentar muy bien la indicación, descartar alteraciones previas y vigilar el comportamiento postoperatorio.

¿Hay alguna contraindicación?
Como contraindicaciones podríamos citar las alteraciones del endotelio corneal, defectos pupilares, existencia de glaucoma, etc.

Ahora mismo se está celebrando el 86 Congreso de la Sociedad Española de Oftalmología. ¿Cuáles son los avances más destacados en este campo?
Como avances podríamos considerar las lentes pediátricas y las lentes ICL precrístalinianas tóricas
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© Fundación de la Mutualidad General Deportiva- 2010