La introversión es una característica propia de aquellos cuyo interés está orientado en actitudes internas de la propia persona. Existe una preferencia hacia la realización de actividades en solitario o con pocos amigos frente a las realizadas multitudinariamente. Para ellos, la soledad, la intimidad y aislarse de vez en cuando es una necesidad. Su mundo interior es prioritario.
¿Qué es la personalidad?
En el ámbito de la Psicología, la personalidad ocupa una posición central. Esto es debido fundamentalmente a la necesidad de conocer al individuo en su totalidad para mejorar la comprensión de su comportamiento en un contexto social determinado.
En palabras de González (1989)(1), la personalidad es “el núcleo psicológico del individuo o el autoesquema del individuo que comprende sus características psicofisiológicas y que determina el estilo cognitivo y de comportamiento específico del sujeto en interacción con el entorno físico y social”.
Por tanto, la personalidad de cualquier individuo quedará marcada tanto por sus características fisiológicas como psicológicas permanentes a lo largo de su vida y que determinarán su comportamiento.
El psicoanalista y psiquiatra suizo Carl Gustav Jung (1875-1961) distinguió dos actitudes de personalidad: la introversión y la extraversión. Este autor define la personalidad extrovertida como “aquella persona cuyo interés en general se enfoca hacia la vida social y el mundo externo y no hacia sus experiencias internas”; mientras que la personalidad introvertida quedaría definida como “una persona que en general se enfoca hacia sus pensamientos y sentimientos interiores”. Así, las características que mejor definirían cada uno de estos tipos de personalidad pueden resumirse en:
- Extraversión: Existe un dominio de la realidad exterior y social. Estas personas están directamente orientadas a la realidad objetiva, regidas por lo práctico y necesario, se adaptan fácilmente a situaciones nuevas, la vida afectiva no está finamente moldeada, de débil autocrítica, acción directa y compensación real.
- Introversión: En este caso lo realmente decisivo es el mundo subjetivo, regido por principios absolutos. Son personas rígidas e inflexibles, con extrema delicadeza en los sentimientos, inclinados al análisis de sí mismos y la autocrítica, compensación en la huida y la fantasia.
La personalidad introvertida
Como decíamos anteriormente, la introversión es una característica propia de personas cuyo interés está orientado en actitudes internas de la propia persona. Existe una preferencia hacia la realización de actividades en solitario o con pocos amigos frente a las realizadas multitudinariamente. Para ellos, la soledad, la intimidad y aislarse de vez en cuando es una necesidad. Su mundo interior es prioritario para ellos.
Las cualidades(2) más destacables o positivas de personas que se pueden incluir dentro de este tipo de personalidad son:
- Predominio de la reflexión: Generalmente, estas personas piensan antes de actuar y tienen
muy
claro cuáles son sus deseos, lo que les lleva a planear las cosas por anticipado; son organizados y previsores, no les gustan los imprevistos ni las sorpresas. No suelen actuar por impulsos.
- Tienen criterio propio y no se dejan llevar por la opinión de los demás: Son personas que profundizan en sus pensamientos, maduran sus ideas, reflexionan sobre sus convicciones y creencias, y por lo tanto no tienen que estar sujetos a la opinión general.
- Suelen poseer un gran sentido de la responsabilidad, lo que les lleva a ser personas muy cuidadosas; todo lo hacen con seriedad y son constantes en las actividades que llevan a cabo. Se esfuerzan en realizar a la perfección sus tareas cotidianas y todo lo referente a su profesión.
- Suelen ser tranquilos, les molesta que alguien intervenga en sus cosas o en su forma de organizarse.
- Pero a la vez sienten gran respeto hacia los demás. Son observadores y poseen gran sensibilidad, lo que les permite darse cuenta de los problemas de quienes les rodean y de los malos momentos por los que pueden estar atravesando, siendo en ese aspecto comprensivos y respetuosos.
Por otra parte, unidas a estas características más deseables, pueden aparecer otras de carácter más negativo, como son:
- Pueden llegar a ser personas inflexibles y rígidas tanto en sus tareas como en sus pensamientos.
- Existe una tendencia hacia el pesimismo y la autocrítica, tampoco aceptan bien las críticas de los demás y cualquier comentario hacia su persona. Al interiorizar tanto sobre sus sentimientos, cualquier comentario negativo les hace sufrir enormemente, ya que le dan excesiva importancia.
- En general, presentan baja autoestima, con sentimientos de inferioridad y de culpabilidad. No les gusta quedar mal y con frecuencia sienten vergüenza delante de los demás. Por lo general, ante un grupo de personas permanecen más tiempo escuchando que hablando, lo que da una imagen de excesiva timidez. Aunque la timidez es el rasgo más característico de las personas introvertidas, no todas las personas tímidas son introvertidas, hay quienes al principio son tímidos cuando no tienen confianza y conforme van entrando en confianza con las personas se sueltan más y desaparece la timidez inicial.
- Pueden presentar dificultades a la hora de expresar sus sentimientos, sus deseos y sus objetivos.
- Suelen presentar pocas habilidades sociales por lo que hay una tendencia a alejarse de la vida social.
- Pueden ser fácilmente irritables, aunque sin llegar a exteriorizarlo.
Personalidad y Deporte
Varios autores, entre los que podemos destacar a Wiliiams y James (2001), señalan que el rendimiento y resultado deportivo de un deportista es multifactorial, y que, por tanto, va a depender de un conjunto de cualidades propias del sujeto como sus capacidades físicas y psicológicas, pero también de otro tipo de cualidades ajenas al propio individuo, como el terreno de juego, el rival al que se enfrentan, el árbitro, etc. Así, encontramos que las diferencias que aparecen entre deportistas expertos y no expertos se deben a factores tales como la base genética o innata del propio sujeto (fisiológica, antropométrica, psicológica…) y las características propias del contexto o situación (programas de entrenamiento recibido, apoyo social e institucional, etc). Como consecuencia de esta interacción sujeto-contexto, surgen determinadas variables que diferencian, según Riera (2005)(3) al deportista de alto nivel frente al de menor nivel.
Las investigaciones consultadas al respecto, (por ejemplo, Weinberg y Gould, 2007(4)) sobre la posible influencia de los rasgos de personalidad en el rendimiento y/o resultado deportivo sugieren que los componentes psicológicos y emocionales del propio deportista trascienden los aspectos puramente físicos, técnicos y tácticos de la ejecución deportiva. A pesar de ello, comparadas con los aspectos físicos, técnicos y tácticos, las variables psicológicas no siempre han recibido la atención que se merecen.
En los últimos años, parece que existe un foco de interés en analizar los posibles rasgos o sub-rasgos de personalidad que se relacionan con la actividad física en el contexto deportivo. Sin embargo, buena parte de este interés se centra especialmente en la comparación de muestras de sujetos deportistas y no deportistas, encontrando resultados tan interesantes como los que se describen a continuación:
- El grupo de deportistas parece destacar respecto a los no deportistas por una mayor actividad, dureza mental, dominio, agresividad, optimismo y perfeccionismo, y una menor ansiedad.
Los autores anteriormente mencionados afirman también que existe relación entre personalidad y rendimiento deportivo, en la que “los rasgos pueden ayudar a predecir la conducta y el éxito deportivo, aunque esta relación no es de causa y efecto, e intervengan otros factores como el motivacional”.
BIBLIOGRAFÍA
1. González Rey, F. (1989): "La personalidad, su educación y desarrollo". La Habana, Editorial Ciencias Sociales.
2. Aparicio Pérez, T: “Personas Introvertidas”. En www.pulevasalud.com
3. Riera, J. (2005): “Fundamentos del Aprendizaje de la Técnica y la Táctica Deportivas”. INDE Publicaciones.
4. Weinberg, R.S; y Gould, D; (2007): “Foundations of Sport and Exercise Psychology”. Human Kinetics; 4th Revised edition.
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