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INVESTIGACIÓN Y PREVENCIÓN

REHABILITACIÓN DE PLASTIA DE L.C.A.: COMPLICACIONES

“El principal elemento que interviene en una óptima
recuperación es la musculatura medial del cuádriceps”

Fernando Jordá Santos
Fisioterapeuta. Osteópata C.O.

Hoy en día, este tipo de lesión con su consiguiente intervención terapéutica es muy común, tanto en lo que atañe a la frecuencia de la lesión como a la técnica quirúrgica. Dicha técnica permite una rápida reincorporación a la actividad deportiva, ya que estamos hablando de una técnica mínimamenteinvasiva y con un alto porcentaje de éxito, ya que minimiza las complicaciones derivadas de la cirugía abierta. No obstante, como en todo tipo de intervención quirúrgica, en el periodo de recuperación el fisioterapeuta se puede encontrar con una serie de complicaciones que deberá tener en cuenta para que la recuperación sea lo más normal posible. La mejor manera de evitar las complicaciones tras este tipo de intervención es la prevención. Por lo tanto debemos contar con un terapeuta especializado en este tipo de patología y respetar los protocolos de recuperación en cuanto a tiempo y contraindicaciones.

Nuestro objetivo es acondicionar lo antes posible la rodilla intervenida mediante plastia de ligamento cruzado anterior, minimizando las complicaciones y/o resolviéndolas cuanto antes para que la adaptación al deporte y a la vida cotidiana sea de la forma más rápida y normal.

Para evitar complicaciones, la rehabilitación debe comenzar inmediatamente, incluso sería interesante una pauta de rehabilitación preoperatoria, supervisada por el fisioterapeuta, con el fin de tonificar la musculatura del aparato extensor de la rodilla a la vez que reequilibramos y recentramos la articulación.

Posibles complicaciones

- Dolor: El dolor postoperatorio produce inhibición muscular, y la inhibición muscular produce más dolor e inseguridad. Debemos atajar este ciclo lo ante posible, es básico para llevar una evolución normal. La finalidad es producir un reclutamiento muscular total para inhibir las vías de dolor. Esto lo debemos hacer desde el principio del tratamiento rehabilitador, para, como ya se ha mencionado, atajar el ciclo DOLOR -INHIBICIÓN MUSCULAR – DOLOR.

- Hidrartros: Es una de las complicaciones más frecuentes, se caracteriza por tumefacción suprarrotuliana, dolor, y limitación del recorrido articular, y además suele ocurrir durante las primeras semanas de rehabilitación, aunque también puede aparecer más tarde.

Esto suele coincidir con bipedestación prolongada los primeros días o primeras semanas después de la intervención, con ejercicios no indicados en la fase de rehabilitación, sobreesfuerzos, mucho calor…etc.

Para evitar esto debemos indicar al paciente la pauta correcta de rehabilitación, crioterapia pluricotidiana, potenciación del vasto interno y cadena muscular anterointerna del cuádriceps, más trabajo excéntrico de la musculatura extensora. También es efectiva la presoterapia, aunque por sí sola, no nos aporta muy buenos resultados.

Existen terapeutas que indican trabajo de la musculatura isquiotibial. Debemos saber que la musculatura posterior es tónica y que trabaja constantemente para mantener la postura. Esto hay que tenerlo en cuenta dado que el trabajo excesivo de la musculatura posterior de la pierna puede producir un desequilibrio entre musculatura agonista y antagonista que repercute directamente sobre articulación de la rodilla.

- Síndrome femoropatelar: Como ya sabemos, se asocia sobre todo a hipotonía del vasto medial. En este tipo de intervenciones y en la patología de rodilla en general el vasto medial se debilita rápidamente, por lo que si un paciente es intervenido para la reconstrucción del ligamento cruzado anterior y además asocia patela alta y pequeña ya sabemos que tendremos que prevenir desde el principio.

Los síntomas se caracterizan por dolor en la cara externa de la rodilla, sobre todo al presionar la rótula contra la cara articular del fémur, y en algunos casos encontramos tumefacción; para cerciorarnos podemos usar tests ortopédicos como el signo de Zolen, prueba de aprehensión según Fairbank, etc.

La solución es relativamente sencilla, debemos crear un programa específico de fortalecimiento del vasto medial desde el principio del tratamiento y mantener una buena elasticidad de la musculatura isquiotibial asociado a trabajo postural.

- Tendinitis rotuliana: Aparece sobre todo cuando comenzamos a indicarle al paciente ejercicios con apoyo monopodal. Esto unido al trabajo isométrico, suele sobrecargar mucho la musculatura extensora, por lo que el tendón se estresa y se inflama.

El paciente referirá dolor a la palpación del tendón, especialmente en el polo inferior de la rótula, también podremos encontrar tumefacción al mismo nivel.

Podemos prevenirlo con técnicas de relajación del cuádriceps y masaje transverso profundo a nivel del tendón. Este tipo de patología también tiene un componente estructural, es decir, debemos valorar este factor y tenerlo muy en cuenta cuando aparezca este tipo de patología.

- Cicatrices: Son causantes, muchas veces, de crepitación e incluso bloqueos a nivel de la articulación femoropatelar, debido a que son muy profundas y que por la zona en la que se encuentran producen gran cantidad de adherencias y fibrosis. Debemos tratarlas desde el principio e instruir al paciente para que él mismo se las trate en casa mediante masaje cicatricial. Nosotros podremos utilizar técnicas manuales para cicatrices, láser, ultrasonido, etc.

CONCLUSIONES:

En resumen, podemos decir que el principal elemento que interviene en una óptima recuperación es la musculatura medial del cuádriceps.

Teniendo en cuenta este detalle, y respetando el momento en el que debemos ir introduciendo cada ejercicio para evolucionar en la rehabilitación, no debemos tener ningún problema, aunque debemos conocer estas complicaciones para poder atajarlas en caso de que aparezcan, o directamente evitar su aparición.

AGRADECIMIENTOS:

  • Al equipo de cirugía de rodilla y medicina deportiva del hospital MEDIMAR, en especial al Dr. D. Fernando Jordá y Dr. D. Antonio Calderón Arrendó.
  • A D. José Mª. Martínez. Delegado de la M.G.D. en la Comunidad Valenciana y región de Murcia.
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